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2 de diciembre de 2011
caramelos de violeta!
Me los daba siempre mi abuela y no los había vuelto a comer desde hacía ni sé. Hasta que el otro día volví a verlos en un escaparate. Me he comprado tres cajas: una para el bolso, otra para la mesita del salón y otra para cuando se acaben alguna de esas dos. ¡Saben igual que siempre!
1 de diciembre de 2011
regalos estrella de mi niñez
Ya estoy en plena campaña navideña, y me he parado a pensar en los regalos que más ilusión me hicieron cuando era pequeña. Por si os puede servir de inspiración (porque yo pienso repetir algunos con mi hijo!).
- la señorita pepis. Esa cabeza horrorosa que podíamos pintar, peinar... la recuerdo con verdadero cariño aunque, la verdad, no sé si se sigue fabricando.
- una pizarra. De las de tiza y borrador. Tuve una en mi cuarto desde pequeñita hasta que me hice bien mayor, y no sabéis las horas que me pasaba dibujando o jugando a las maestras.
- un tren eléctrico. Nunca tuve uno (¡era un juguete para chicos!) pero no perdía ocasión para jugar con el de mi hermano.
- cuentos. De los de siempre y con una edición bonita. Ya sabéis: Cenicienta, Blancanieves, El gato con botas, Los Aristogatos...
- pinturas y rotuladores. Una caja enorme, con muchos, muchos colores.
Creo que a mi pequeñito le caerá un tren eléctrico. Me muero de ganas de jugar con él. Con él (mi pequeñito) y con él (el tren)! :-)
- la señorita pepis. Esa cabeza horrorosa que podíamos pintar, peinar... la recuerdo con verdadero cariño aunque, la verdad, no sé si se sigue fabricando.
- una pizarra. De las de tiza y borrador. Tuve una en mi cuarto desde pequeñita hasta que me hice bien mayor, y no sabéis las horas que me pasaba dibujando o jugando a las maestras.
- un tren eléctrico. Nunca tuve uno (¡era un juguete para chicos!) pero no perdía ocasión para jugar con el de mi hermano.
- cuentos. De los de siempre y con una edición bonita. Ya sabéis: Cenicienta, Blancanieves, El gato con botas, Los Aristogatos...
- pinturas y rotuladores. Una caja enorme, con muchos, muchos colores.
Creo que a mi pequeñito le caerá un tren eléctrico. Me muero de ganas de jugar con él. Con él (mi pequeñito) y con él (el tren)! :-)
30 de noviembre de 2011
un amigo nada invisible
Estamos de debate familiar. Amigo invisible o familiares visibles?? Hasta ahora todos hacíamos un regalito a todos. No somos muchos y encima somos todos unos locos de la Navidad. Este año, creo que más por moda que por otra cosa, se ha planteado hacer un amigo invisible entre adultos. Los niños mantendrían todos sus regalos, claro. Lo que se hace en muchas familias, vamos.
Pero está claro que en nuestro caso no va a primar lo racional ni vamos a tener en cuenta los aspectos más negativos del consumismo... La idea no ha tardado en descartarse y nos hemos inclinado por la locura navideña. Que para eso nos encanta.
Pero está claro que en nuestro caso no va a primar lo racional ni vamos a tener en cuenta los aspectos más negativos del consumismo... La idea no ha tardado en descartarse y nos hemos inclinado por la locura navideña. Que para eso nos encanta.
27 de noviembre de 2011
dibus a todas horas
Recuerdo, cuando era pequeña, ver La pequeña Lulú o Los Pitufos los fines de semana. Sobre las 15.30, justo después del telediario, daban media hora de dibujos antes de que comenzara la película de la tarde.
Si no recuerdo mal, también se podían ver entre semana, por las tardes, después del cole. Aunque yo era más de parque, y casi nunca -ni cuando llovía- solía quedarme en casa viendo la tele.
¡Pero ahora existe Clan! O Disney Channel, o cualquier de las cadenas en las que se pueden ver dibujos casi las 24 horas del día. Personalmente, tengo mis preferencias. Apago la tele cada vez que se asoma Bob Esponja, a quien no soporto. Dora, aunque más educativa, me pone un pelín nerviosa. De momento, mi preferido es Pocoyo.
- Como persona adulta, me gusta la estética de esos dibujos, la creatividad y el diseño tan cuidados; la música y la voz en off que han elegido.
- Como madre, me gusta que los episodios sean tan didácticos y los personajes tan... majos.
- Como niña, creo que me encantaría el colorido y la sencillez de los conceptos.
La responsabilidad de lo que ven y durante cuánto tiempo lo ven es cosa de los padres, claro. Por lo demás... qué suerte tienen nuestros pequeñitos, dibus a todas horas!
Si no recuerdo mal, también se podían ver entre semana, por las tardes, después del cole. Aunque yo era más de parque, y casi nunca -ni cuando llovía- solía quedarme en casa viendo la tele.
¡Pero ahora existe Clan! O Disney Channel, o cualquier de las cadenas en las que se pueden ver dibujos casi las 24 horas del día. Personalmente, tengo mis preferencias. Apago la tele cada vez que se asoma Bob Esponja, a quien no soporto. Dora, aunque más educativa, me pone un pelín nerviosa. De momento, mi preferido es Pocoyo.
- Como persona adulta, me gusta la estética de esos dibujos, la creatividad y el diseño tan cuidados; la música y la voz en off que han elegido.
- Como madre, me gusta que los episodios sean tan didácticos y los personajes tan... majos.
- Como niña, creo que me encantaría el colorido y la sencillez de los conceptos.
La responsabilidad de lo que ven y durante cuánto tiempo lo ven es cosa de los padres, claro. Por lo demás... qué suerte tienen nuestros pequeñitos, dibus a todas horas!
19 de octubre de 2011
puzzles, cuentos y libros de colorear
Desde hace un tiempo estoy reviviendo sensaciones que hacía mucho que no sentía y que me están haciendo sentir feliz y nostálgica a la vez. Mi pequeñito tiene ahora un año y medio y hace unas semanas le compré su primer libro de colorear con una caja de rotuladores.
Rotuladores. Creo que no había vuelto a colorear con rotuladores desde que tenía 12 años. Sí, sí, colorear. No sirven los edding que utilizábamos en la universidad para subrayar. Hablo de la sensación de colorear un dibujo con un rotulador. No sé si soy un poco ñoña o tuve una infancia muy feliz, pero volver a hacerlo, encima con mi hijo, fue algo sencillamente mágico.
Es una sensación parecida a la que sientes cuando vuelves a ver los dibujos de los cuentos de siempre, esas historias con buenos muy buenos que siempre ganan a los malos. O te tiras en el suelo para hacer un puzzle. Pequeños momentos muy especiales.
Rotuladores. Creo que no había vuelto a colorear con rotuladores desde que tenía 12 años. Sí, sí, colorear. No sirven los edding que utilizábamos en la universidad para subrayar. Hablo de la sensación de colorear un dibujo con un rotulador. No sé si soy un poco ñoña o tuve una infancia muy feliz, pero volver a hacerlo, encima con mi hijo, fue algo sencillamente mágico.
Es una sensación parecida a la que sientes cuando vuelves a ver los dibujos de los cuentos de siempre, esas historias con buenos muy buenos que siempre ganan a los malos. O te tiras en el suelo para hacer un puzzle. Pequeños momentos muy especiales.
18 de octubre de 2011
cuando salir de copas ya no es lo que era
El sábado salí a cenar con mis amigas. Una cena de chicas, de esas que nos encantan. Nos ponemos un vestido bonito y nos pintamos el ojo. Después de una cena muy divertida en un restaurante italiano que acaban de abrir, nos fuimos a bailar.
(Apunte: He descubierto que ahora que no se fuma en los bares huele muchísimo más a sobaquina. Bendito olor a tabacazo el de antes...)
Llegué a casa a las cinco de la mañana. Mis chicos fueron adorables y se marcharon de excursión mañanera para dejarme dormir. No hubo manera: abrí los ojos a las ocho de la mañana y, por mucho que lo intenté, no fui capaz de volver a conciliar el sueño.
Dicen que con la maternidad te cambian el sueño y los horarios. ¿No será más bien que me estoy haciendo mayor?
(Apunte: He descubierto que ahora que no se fuma en los bares huele muchísimo más a sobaquina. Bendito olor a tabacazo el de antes...)
Llegué a casa a las cinco de la mañana. Mis chicos fueron adorables y se marcharon de excursión mañanera para dejarme dormir. No hubo manera: abrí los ojos a las ocho de la mañana y, por mucho que lo intenté, no fui capaz de volver a conciliar el sueño.
Dicen que con la maternidad te cambian el sueño y los horarios. ¿No será más bien que me estoy haciendo mayor?
8 de octubre de 2011
olor a tarta en la cocina
Ayer fue un viernes bastante anodino. El niño estaba ya dormidito y yo no tenía ganas de pelear por el mando, así que me puse a navegar un rato. No lo suelo hacer, no sé por qué, no me gusta Internet para las noches. Prefiero la tele o un libro.
Pero ayer estuve echando un vistacillo a blogs que me gustan y descubriendo otros que no conocía. Y así, entre blog y blog, he decidido hacer una tarta esta mañana. Un plan otoñal (¡he vuelto a ponerme calcetines por primera vez desde hace meses!), divertido y muy dulce! Gracias por la inspiración a B* a la moda y sus cupcakes (y eso que es un blog de moda!!) y a Sabores de Colores, una verdadera delicia de blog.
Las mamás de todos los cuentos, películas y dibujos animados de mi infancia hacían tartas deliciosas, con mucha nata y trozos de fruta preciosos. ¿Sabéis a qué tipo de tartas me refiero? Bueno, mi objetivo es bastante más humilde, me voy a lanzar a preparar un brownie de chocolate que tomaremos con helado de vainilla. Mmmmmm!!!
Pero ayer estuve echando un vistacillo a blogs que me gustan y descubriendo otros que no conocía. Y así, entre blog y blog, he decidido hacer una tarta esta mañana. Un plan otoñal (¡he vuelto a ponerme calcetines por primera vez desde hace meses!), divertido y muy dulce! Gracias por la inspiración a B* a la moda y sus cupcakes (y eso que es un blog de moda!!) y a Sabores de Colores, una verdadera delicia de blog.
Las mamás de todos los cuentos, películas y dibujos animados de mi infancia hacían tartas deliciosas, con mucha nata y trozos de fruta preciosos. ¿Sabéis a qué tipo de tartas me refiero? Bueno, mi objetivo es bastante más humilde, me voy a lanzar a preparar un brownie de chocolate que tomaremos con helado de vainilla. Mmmmmm!!!
6 de octubre de 2011
me, mí, conmigo
Vagón de metro, 8:30. Una madre y su hijo de unos tres años:
- Pablo, a ver si mañana desayunas bien porque hoy te has portado bastante mal... Hay que tomarse el colacao caliente. Si tardas tanto, se enfría.
- ¿Pero qué más da que se enfríe? Lo puedes volver a calentar en tu croondas.
- ¿Cómo?
- En tu croondas. ¿O el croondas no es tuyo?
PD: Good job, good Jobs.
- Pablo, a ver si mañana desayunas bien porque hoy te has portado bastante mal... Hay que tomarse el colacao caliente. Si tardas tanto, se enfría.
- ¿Pero qué más da que se enfríe? Lo puedes volver a calentar en tu croondas.
- ¿Cómo?
- En tu croondas. ¿O el croondas no es tuyo?
PD: Good job, good Jobs.
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