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1 de diciembre de 2011

regalos estrella de mi niñez

Ya estoy en plena campaña navideña, y me he parado a pensar en los regalos que más ilusión me hicieron cuando era pequeña. Por si os puede servir de inspiración (porque yo pienso repetir algunos con mi hijo!).

- la señorita pepis. Esa cabeza horrorosa que podíamos pintar, peinar... la recuerdo con verdadero cariño aunque, la verdad, no sé si se sigue fabricando.
- una pizarra. De las de tiza y borrador. Tuve una en mi cuarto desde pequeñita hasta que me hice bien mayor, y no sabéis las horas que me pasaba dibujando o jugando a las maestras.
- un tren eléctrico. Nunca tuve uno (¡era un juguete para chicos!) pero no perdía ocasión para jugar con el de mi hermano.
- cuentos. De los de siempre y con una edición bonita. Ya sabéis: Cenicienta, Blancanieves, El gato con botas, Los Aristogatos...
- pinturas y rotuladores. Una caja enorme, con muchos, muchos colores.

Creo que a mi pequeñito le caerá un tren eléctrico. Me muero de ganas de jugar con él. Con él (mi pequeñito) y con él (el tren)! :-)

19 de octubre de 2011

puzzles, cuentos y libros de colorear

Desde hace un tiempo estoy reviviendo sensaciones que hacía mucho que no sentía y que me están haciendo sentir feliz y nostálgica a la vez. Mi pequeñito tiene ahora un año y medio y hace unas semanas le compré su primer libro de colorear con una caja de rotuladores.

Rotuladores. Creo que no había vuelto a colorear con rotuladores desde que tenía 12 años. Sí, sí, colorear. No sirven los edding que utilizábamos en la universidad para subrayar. Hablo de la sensación de colorear un dibujo con un rotulador. No sé si soy un poco ñoña o tuve una infancia muy feliz, pero volver a hacerlo, encima con mi hijo, fue algo sencillamente mágico.

Es una sensación parecida a la que sientes cuando vuelves a ver los dibujos de los cuentos de siempre, esas historias con buenos muy buenos que siempre ganan a los malos. O te tiras en el suelo para hacer un puzzle. Pequeños momentos muy especiales.